En respuesta al articulo de Edward Hada “Cuánto deben ganar los ejecutivos”.
Los ejecutivos de grandes corporaciones, al igual que los políticos, buscan más allá del salario, el estatus de poder, la notoriedad pública, la influencia económica y otros privilegios.
Por mucho que el autor de ese artículo diga que las empresas que más paguen atraerán al mejor talento, la verdad, es que muchos ejecutivos no piensan en ganar unos euros más o menos, sino en tener un mayor poder y ser más influyentes. 
Estoy seguro que el ejecutivo que más cobra de España, Ignacio Sánchez Galán presidente de Iberdrola, no abandonaría su puesto en la poderosa compañía por un puesto en “Eléctrica de San Quirico”, aunque esté le suponga el doble de salario.
El mayor atractivo de una empresa para un ejecutivo con talento son cosas intangibles, como poder o bienestar, no la paga de final de més o la cesta de navidad.
Lo mismo pasa en la política. Un diputado no tiene un gran salario, pero el poder y bienestar de sentarse en el congreso no se cambia por los dolores de cabeza de dirigir a una compañía, aunque está pague el triple. Salvo ciertas excepciones como la de Zaplana, o no?






